ANÁLISIS: Los vetos de EEUU y Rusia en el Consejo de Seguridad cuestan vidas civiles

El veto de Washington y Moscú en el Consejo de Seguridad de la ONU termina costando vidas en Palestina y Siria.

Estados Unidos y Rusia, dos de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (CSNU), con frecuencia vetan proyectos de resolución diseñados para aliviar las crisis humanitarias y provocar muertes de civiles en Palestina y Siria.

Mientras que Estados Unidos le proporciona a Israel cobertura diplomática al usar su poder de veto, Rusia reserva este poder para Siria.

Mientras tanto, los civiles, tanto en Palestina como en Siria, terminan pagando el precio.

Estados Unidos propuso un proyecto de resolución que pide una investigación independiente sobre el supuesto ataque químico ocurrido en el distrito oriental de Guta Oriental, en Siria, que dejó 78 civiles muertos.

La resolución, sin embargo, fue vetada por Rusia en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

El 7 de abril, EEUU -por segunda vez- vetó un proyecto de resolución en el que se pedía una investigación sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de Israel, que recientemente dejó decenas de palestinos muertos.

Hasta la fecha, EEUU ha vetado al menos 40 proyectos de resolución críticos para Israel. Treinta de ellos intentaron advertir o condenar a Israel por su ocupación de la tierra palestina.

Desde 2011, cuando estalló la guerra civil en Siria, Rusia ha vetado 12 proyectos de resolución que critican al régimen sirio.

El 23 de enero de 1976, EEUU -por primera vez- vetó un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el tema palestino.

Ese proyecto de resolución ha pedido el establecimiento de un estado palestino independiente, el regreso de los refugiados palestinos en los países vecinos a sus hogares y el pago de una indemnización a quienes no puedan regresar.

También pidió a Israel que se retire del territorio que ocupó en 1967.

Casi al mismo tiempo, EEUU vetó un proyecto de resolución sobre Jerusalén que había pedido a Israel que se abstuviera de alterar el carácter religioso y demográfico de la ciudad.

La reciente decisión del presidente de EEUU, Donald Trump, de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel también estaba mencionada en el borrador de dicha resolución.

Rusia, por su parte, ha utilizado su poder de veto para evitar que se impongan sanciones al régimen sirio, que se dice, utilizó armas químicas contra su propio pueblo.

La primera vez que Rusia usó su poder de veto de esta manera fue el 4 de octubre de 2011, cuando tanto Moscú como Pekín vetaron un proyecto de resolución que pedía sanciones contra el régimen de Bashar al Assad.

En mayo de 2014, Francia propuso un proyecto de resolución exigiendo que los funcionarios del régimen sirio fueran juzgados en la Corte Internacional de Derechos Humanos por presuntos crímenes de guerra. Pero este proyecto también fue vetado por Rusia y China.

Y el martes, Rusia vetó un proyecto de resolución que habría establecido un comité encargado de determinar quién era responsable del presunto ataque químico en Siria del sábado pasado.

Los civiles pagan el precio

La protección de Washington y Rusia de Israel y Al Assad respectivamente solo ha agravado las crisis en ambos países.

Alentados por los vetos de Estados Unidos, Israel ha mantenido sus políticas opresivas mediante las cuales unos 5.3 millones de palestinos continúan viviendo como refugiados.

Según cifras palestinas, las tropas israelíes mataron a más de 3.000 niños palestinos desde principios de 2000.

Desde que comenzaron los mítines del "Gran Retorno" de Gaza el 30 de marzo, al menos 35 palestinos han muerto a causa de los disparos israelíes a través de la frontera, mientras que otros 3.000 han resultado heridos.

Bloqueados por Israel desde 2007, los aproximadamente dos millones de habitantes de la Franja de Gaza continúan viviendo en lo que los observadores internacionales describen como "la prisión al aire libre más grande del mundo".

Las condiciones en Siria son aún peores, con la mitad de la población reducida a refugiados en medio de la violencia continua del régimen y los grupos terroristas Daesh y YPG/PKK.

* Ali Murat Alhas contribuyó con este informe desde Ankara.

*Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.

Okuyucu Yorumları 0 yorum
Diğer Haberler